maestriarobinsoniana

domingo, 6 de julio de 2008

¿Cómo se constituye hoy el sujeto pedagógico?"

La historia de nuestro sistema educativo ha sido muy dinámica producto de los innumerables intentos de los gobiernos de turnos por transformarla. Por tal razón se pueden observar modelos pedagógicos que han sido influenciados por diferentes paradigmas tales con los conductista y más recientemente la fuerte demanda y apropiación desde lo educativo de la perspectivas sociohistórica del desarrollo originada en Vigostky por los años 30

Esta misma dinámica del sistema educativo dentro de la sociedad Venezolana ha creado como producto el surgimiento nuevas generaciones heterogéneas con una formación de sentimientos y relaciones propias de su época, lográndose a través de mecanismos racionales y ordenados, que con mayor énfasis asume la escuela para educar al sujeto. En este sentido, la escuela ha liderizado el discurso pedagógico a través del cual se ha dado el proceso de constituir el estado moderno y la conformación de una sociedad disciplinaria en la que las instituciones educativas asumieron la misión de transmitir saberes, conocimientos, valores y demás elementos propios de la maquinaria escolar (Instituciones educativas)

De las máquinas escolares, el Profesor Ugas plantea que el acto pedagógico se ha convertido en pasar contenido promático y una de las razones que se pudieran señalar son las exigencias propias del sistema educativo, relacionadas a los contenidos, las asignaciones y los tiempos previstos, impidiendo al docente a plantearse nuevas formas de trabajo, repitiendo esquemas que pocas veces lo invitan a pensar en el sujeto que requiere del conocimiento, del individuo que se esta formando. Por su parte Cooper dice que “los sentimientos son las respuestas sucesivas a situaciones en que nos vemos comprometidos y de las que no podemos zafarnos- También llamamos sentimiento a las emociones que experimentamos con independencia de la situación objetiva que las crea. En este caso lo único real no es lo que esta ocurriendo, sino lo que me pasa”.
Del escenario planteado en el párrafo anterior se puede expresar que existe un elevado número de personas relacionadas a la acción educativa que no tiene clara la importancia de su papel y muchas veces inclina sus intereses personales en la remuneración económica recibida, en el estatus que este actividad les puede generar o en la experiencia que pudieran obtener, es de allí donde radica la importancia de un educador , pedagogo o andragogo capaz de pensar , y oír y sentir las necesidades de su educandos, buscando con ello impulsar su creatividad, su potencial y sus mejores característica, basadas en la pedagogía del sentimiento.


Desde lo anteriormente planteado, toda práctica educativa es productora de sujetos a partir de la mediación de otros sujetos. La mediación pedagógica se articula a partir del entramado de significaciones que suponen acciones concretas que dinamizan las relaciones entre el sujeto, el sujeto mediador y el mundo, dando origen al sujeto pedagógico. El sujeto pedagógico es el producto de las complejas situaciones educativas, que tienen lugar en distintos ámbito institucionales, que encuadran y precisan de una pedagogía y toda pedagogía define su sujeto. Estas ideas conforman que el sujeto pedagógico se constituya en una relación en la que participa el educador, el educando, el hábitus, los conocimientos que se transmiten, ubicados en un momento y un tiempo histórico determinado, además de la evaluación.

Desde esta premisa hoy se debe repensar en la constitución de un sujeto pedagógico. Un sujeto pedagógico es un ser consciente y activo capaz de comprender y actuar sobre su propia praxis docente. Es ver la educación como una práctica social compleja que se desarrolla en el marco de condiciones de producción y reproducción de relaciones sociales.

La educación es así una práctica productora y reproductora de valores. Max Scheller (2003) afirma: “Lo que llamamos sujeto pedagógico es el resultado de un proceso que supone compleja mediación de saberes, poderes y deseos en las prácticas educativas”. Es considerar el proceso educativo como recomponedor de saberes y experiencias, donde todos aprenden de todos, es desechar el docente enseñante (magister dixit) para imbricarse como facilitador problematizador. Ser sujeto pedagógico es apuntar hacia el logro de procesos colectivos de reconstrucción de la cultura, dejar de lado lo repetitivo, la reproducción del programa para construir desde los aportes de todos; es descubrir a los otros en su singularidad y en su alteridad.

Dicho sujeto está en estrecha vinculación con el pensamiento freireano de la educación liberadora en el contexto de una pedagogía del oprimido: pedagogía que irrumpe desde la concientización como herramienta para salir de la alienación y así procurar vivir la educación como práctica de libertad.


La construcción del sujeto pedagógico es un problema conceptual y existencial que se va a dilucidar en el mediano y largo plazo, que apunta hacia una persona liberadora y generadora de valores democráticos. Es un proceso de educación cultural donde se incluyen procesos ideologizadores, de los cuales no escapa la educación, pero considerando que los educandos no son tabula rasa, ni se les puede imponer un pensamiento único.
Es ir contra una lógica cultural lineal hacia múltiples articulaciones entre los diversos elementos del proceso educativo: educador, educando, saberes y la configuración de múltiples espacios educativos alternativos, cada uno de ellos con su específica legitimidad. Tomar conciencia del rol de la escuela como espacio decisivo en la construcción y reproducción de valores, como lo plantea Puigróos (1990) “todo sujeto se constituye en una relación en la que participan educador, educando, el habitus y los conocimientos que se trasmiten ubicados en un momento y un tiempo histórico determinado”. El habitus aquí se refiere al capital cultural, a los valores.

De como construir el sujeto pedagógico el grupo llego a las siguientes conclusiones
1.-Todo el que es parte del sujeto pedagógico en la actualidad debe, ante todo, tener la disposición para enseñar, lo que quiere decir, que debe sentir inclinación vocacional, respeto y compromiso por la actividad que realiza.
2.-Al ser un profesional con vocación de servicio, se garantiza que su trabajo es realizado con amor.

3.- La nueva visión del educador del siglo XXI, esta sostenido en el sentimiento pedagógico.

4.-El lugar de las instituciones educativas en el contexto histórico-social.

5.- Las prácticas pedagógicas que se dan en el proceso educativo.

6.-El perfil a alcanzar del educando según: actitudes, destrezas, competencias, valores que se consideren deseables.

7.-El modelo docente según funciones que se le asignen, su desempeño, creatividad, gestor de iniciativas y los valores que debe asumir y representar.

8.-El modelo de gestión a través de su internalización con otras instituciones sociales. Convertirse en sujeto pedagógico va más allá de una mera declaración de principios, supone un análisis reflexivo de la praxis educativa, implica un preguntarse y repreguntarse sobre el quehacer docente y un estar permanentemente abierto a la necesaria introducción de cambios en esa praxis, a través de sus manifestaciones, características y práctica cotidiana.

9.-Haríamos mucho como sujetos pedagógicos si en el transcurso de un semestre introducimos en nuestra praxis docente dos o tres innovaciones.

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